se dice que las personas cambian. que uno cambia de gustos, de forma de vestirse y hasta respecto a las cosas que come.
esto último se ha acentuado bastante en mí ultimamente.
de chibolo (no puedo decir pequeño por motivos obvios) era una joyita para comer. dejaba de comer una serie de cosas en casa porque no me gustaban, y al ser el primogénito, me veía con engreimientos únicos.
tipo no quiero comer quinua, así que fríeme un bisteck.
bueno pues las cosas cambian. y me puse a pensar en las cosas que antes no me gustaban y que ahora sí me gustan, tipo:
- pallares, de chibolo me parecían horribles, ahora increibles.
- las garbanzos, que rico carajo.
- las aceitunas. espectaculares. negras, verdes, con relleno o así nomás.
- las pasas, buenazas.
- el queso de chancho.
- el olluco, antes no lo pasaba, ahora sí.
- la matasca, depende mucho del tipo de carne también. bueno, tipo, calidad, lo que sea.
- la chanfainita. aunque depende mucho de donde la hagan.
- ahora hasta puedo comer quinua.
de hecho que me olvido de cosas, como siempre. pero también como siempre, no me importa.
these are my words
that i’ve never said before
i think i’m doing ok
and this is the smile
that i’ve never shown before
staind - so far away